dissabte, 30 de juliol de 2016

Xoriguer

Hoy ya me han jodido el día.
Esta mañana hemos encontrado un “xoriguer” moribundo al lado de casa. Era preciosa (era una hembra). Estaba acurrucada entre la caseta de la perra y la nuestra, dando los últimos estertores, le salía sangre de los orificios nasales i el pico. He ido a buscar unos guantes y la he cogido con el máximo mimo del que soy capaz. Se ha muerto en mis manos…
La hemos metido en una caja de cartón y hemos llamado a los forestales (tienen que venir a recogerla y hacerle la autopsia).
Se nos ha quedado muy mal cuerpo. Hemos recordado el día que nuestra perra empezó a vomitar sangre, la llevamos al veterinario de urgencia y le administró un antídoto. Nos dijo que había sido envenenada, que hay cazadores que dejan carne envenenada por la montaña para matar a los depredadores que cazan a sus perdices y demás animales que utilizan para hacer sus cacerías.
Hoy no ha habido tiempo para nada, solo para observar como moría un precioso animal en mis manos.
Xoriguer es el nombre en catalán por el que conozco a este ave, he buscado el nombre en castellano, curiosamente se llama igual que el hombre que la ha matado:

CERNÍCALO
Del lat. cernicŭlum 'criba'.
1. m. Ave de rapiña, común en España, de unos 40 cm de largo, con cabeza abultada, pico y uñas negros y fuertes, y plumaje rojizo más oscuro por la espalda que por el pecho y manchado de negro.

2. m. coloq. Hombre ignorante y rudo. U. t. c. adj.

dissabte, 27 de febrer de 2016

divendres, 22 de gener de 2016

dimarts, 7 de juliol de 2015

divendres, 5 de juny de 2015

diumenge, 17 de maig de 2015

B.B. King


A los 19 años (1992) trabajaba en Interson, una tienda de electrodomésticos y sonido profesional de Montcada i Reixac. Eramos tienda oficial JVC, y nos llegaron dos pases VIP para las JVC Sessions que ese año traían a B.B. King y Robert Cray al Palau d’Esports de Barcelona. Después del concierto nos llevaron a cenar al hotel que hay justo al lado del Palau en la calle Lleida y, para mi sorpresa, B.B. King vino a cenar con nosotros. Cuando entró en la sala, todo el mundo, unas cincuenta personas, se abalanzaron sobre él para pedirle un autógrafo, yo me esperé, pensé que después de tres horas de concierto estaría cansado y yo no quería una firma, yo quería hablar con B.B. King!!.
Cuando todos tuvieron su autógrafo lo dejaron en paz. Yo estaba en la mesa de los canapés, construyendo mi frase en inglés para cuando llegara el momento perfecto. Hacía justo dos años que había empezado a tocar la guitarra eléctrica, no se me daba mal, y conocer en persona a uno de los mitos de la guitarra era muy fuerte para mí.
Lo observaba desde la distancia, era un hombre muy grande (en todos los sentidos) y lo que más me fascinó era su gran sonrisa, no dejaba de sonreír a todo el mundo. En ese momento me miró y vino hacia mí, me puse nervioso y olvidé todas las palabras que hasta hacía un momento engranaba en mi mente…
—¿Tú no quieres un autógrafo?—me dijo.
—No Mr. King—le contesté.
Soltó una carcajada, me dió la mano, me estrujó la mía con fuerza y, sin soltarme, mirándome a los ojos, me preguntó si me había gustado el concierto. En ese momento le espeté mi frase: “I play the guitar too”. Me temblaban las piernas. Acercó su cara a la mía y en voz baja, como si quisiera contarme un secreto, me preguntó:
—You like it?
—Yes!!—contesté.
—I hope you like it all of your life!!